El Congreso de la Ciudad de México aprobó por mayoría el plan B de la Reforma Electoral impulsada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. En su calidad de Constituyente permanente, los legisladores y legisladoras debatieron y aprobaron la Reforma que poco antes también fue avalada por la Cámara de Diputados federal.
En el debate sobre esta reforma participaron en total 18 legisladores y legisladoras, en sesión marcada por las consignas y la interrupción abrupta de la Asamblea de Barrios. La bancada de MORENA reiteró que sus votos están en función de su respaldo irrevocable a la doctora Sheinbaum Pardo, como cierre de filas para impulsar la Cuarta Transformación en todos los niveles de la vida pública de México.
Entre los argumentos a favor destacan los de la diputada Valentina Bates, quien afirmó que la aprobación de este decreto evidencia que no hay espacio intocable para la administración eficiente de los recursos públicos. Así mismo, el diputado Ángle Tamariz destacó la congruencia de este decreto impulsado desde el Ejecutivo con la herencia de dos décadas de lucha; “abrazamos la austeridad como un valor reprublicano”, declaró.
En la oposición, diputados y diputadas del Partido Acción Nacional declararon que el decreto propuesto por la Presidenta de México no es una reforma electoral, sino un ejercicio de control político que usa el presupuesto público como mecanismo de debilitamiento de las capacidades técnicas del sistema electoral mexicano. Ricardo Rubio aseguró que la reforma no representa ahorros reales, pero sí contiene inconsistencias y omisiones peligrosas, como la falta de medidas en contra de la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales de los estados de la República.
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