Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del CENAPRED concluyeron al término de su visita de campo del 27 de mayo que el fenómeno registrado en la comunidad de El Salitre, municipio de Ixtlán de los Hervores, Michoacán, técnicamente no es un géiser sino un pozo de lodo: una manifestación hidrotermal superficial caracterizada por la expulsión de agua caliente, lodo y vapor a baja presión, sin el mecanismo de acumulación y erupción periódica que define a un géiser verdadero.
El fenómeno emergió la noche del 25 de mayo en el patio de una granja porcícola, formando una fractura de aproximadamente 4 metros de diámetro. La actividad disminuyó de intensidad a partir del 27 de mayo. Sin embargo, días después surgió un segundo brote hidrotermal en otra vivienda del mismo sector, con emanación de vapor y olor a azufre. Las autoridades evacuaron preventivamente a ambas familias y acordonaron la zona; no se reportaron heridos.
La Coordinación Estatal de Protección Civil de Michoacán explicó que la zona de Ixtlán de los Hervores presenta actividad geotérmica documentada desde 1906. En la década de 1950, la CFE realizó exploraciones en la región que dieron origen al conocido Géiser de Ixtlán. Estudios recientes registran temperaturas profundas de entre 125 y 225 grados Celsius y estructuras tectónicas que facilitan el ascenso de fluidos calientes. Las autoridades descartan riesgo de erupción volcánica.
El CENAPRED y la UNAM mantienen monitoreo continuo del sitio en coordinación con la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Las autoridades piden a la población mantenerse alejada de la zona y seguir únicamente la información oficial. Se suspendieron temporalmente las clases en un preescolar cercano. El área de El Salitre permanece acordonada mientras continúa la evaluación técnica y de riesgo estructural de las viviendas afectadas.

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