El empresario Elon Musk se encuentra a punto de convertirse en la primera persona en la historia con una fortuna de un billón de dólares (un trillón en la nomenclatura estadounidense), impulsado por la inminente salida a bolsa de SpaceX. Según Forbes y Bloomberg, la compañía aeroespacial busca una valoración cercana a 1.75 billones de dólares en una oferta pública inicial que podría captar hasta 75 mil millones de dólares, lo que la convertiría en la mayor salida a bolsa de la historia.
Musk posee aproximadamente el 42 por ciento de las acciones ordinarias de SpaceX, además de un paquete cercano al 12 por ciento de Tesla y opciones sobre acciones valuadas en decenas de miles de millones de dólares. Si SpaceX supera la barrera de los 1.7 billones de dólares de valoración, su participación combinada en ambas empresas elevaría su patrimonio neto por encima del billón, superando a corporaciones como JPMorgan o Eli Lilly y acercándose al valor de Berkshire Hathaway.
La organización Oxfam reaccionó con dureza ante la perspectiva. “Una concentración de riqueza tan extrema es sintomática de décadas de políticas favorables a los multimillonarios que les han permitido escribir las reglas económicas a su favor”, señaló la organización en un comunicado. Su director sénior de justicia económica, Nabil Ahmed, fue más allá: “El ascenso de Musk a la categoría de billonario marca un nuevo hito de la oligarquía y un día negro para la democracia”.
Oxfam subrayó que la fortuna de Musk superaría la riqueza combinada del 46 por ciento más pobre del planeta, y advirtió que su patrimonio se ha visto impulsado, en parte, por “una era de políticas públicas regresivas” y por contratos con el sector público estadounidense. “Un billón de dólares en manos de un solo hombre es incompatible con la idea de una economía asequible y una democracia sana”, concluyó la organización, en alusión directa a la creciente desigualdad económica global.

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