“México no acepta injerencias. Somos un país libre, independiente y soberano”, declaró la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante su discurso de rendición de cuentas a dos años de su triunfo en las urnas de la República. Resaltó el principio constitucional de la “no intervención” y recordó que la historia de México reitera que “ningún pueblo conserva su libertad si permite que intereses extranjeros decidan sobre su destino”. En su discurso, Sheinbaum hizo un llamado a amar y defender la Patria.
Las derechas ya no se imponen por la fuerza: Sheinbaum
Claudia Sheinbaum Pardo denunció que las campañas que vinculan a funcionarios del Gobierno de México con el narcotráfico y llaman a los gobiernos de MORENA “narcogobiernos”, son campañas de desinformación coordinadas y financiadas por las derechas internacionales. Reiteró que la forma en que las derechas nacionales e internacionales se imponen ha cambiado: de la fuerza a las campañas de desinformación que erosionan a los gobiernos. “Lo que está en disputa no es solo la política, sino lo que quieren hacer es cambiar la percepción misma de la realidad (…) La soberanía vive en el territorio, pero también hay que ser claros, vive en la información”, señaló la Dra. Sheinbaum.
México no es piñata de nadie
En el contexto de las solicitudes de extradición contra funcionarios públicos mexicanos, y la supuesta operación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en territorio de Chihuahua, la Presidenta de México, Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, acusó las intenciones de la ultraderecha de Estados Unidos de América de utilizan a México para posicionarse en sus propias elecciones, así como de querer interferir en las elecciones federales de 2027. “México no es piñata de nadie”, aseguró, y añadió que “cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no (…) ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”.
Los verdaderos narcogobiernos
Sobre la historia de la influencia de Estados Unidos en los gobiernos neoliberales, la Presidenta declaró que es de conocimiento público el pacto que Ernesto Zedillo (presidente de 1994 al 2000) hizo en el extranjero para recibir un préstamo que resolviera la crisis económica provocada por el PRI. Además, señaló que la guerra contra el narco de Felipe Calderón fue planeada en el extranjero y ejecutada sin impedimentos por fuerzas exteriores, como en el caso del operativo “Rápido y furioso”, que dejó entrar armas a territorio nacional que fueron usadas para afectar a la población mexicana.
En contraste, la Presidenta enfatizó la honestidad, transparencia, austeridad y justicia con la que ha operado el Gobierno de México bajo su administración. Destacó las acciones para fortalecer las empresas públicas como PEMEX y CFE como ejercicio de recuperación de la soberanía energética, recuperando sectores estratégicos de manos de los intereses privados y extranjeros. “Caminamos con el pueblo, escuchamos al pueblo, y gobernamos obedeciendo al pueblo (…) Llegamos [al Gobierno] para poner el poder al servicio del pueblo y de la nación”, dijo.
Acciones del Congreso contra la intervención extranjera
En el contexto de este riesgo de intervención extranjera, en coordinación con los sectores conservadores de México, la Cámara de Diputados aprobó la “innjerencia extranjera” como causal de anulación de los resultados de elecciones populares. Los congresos de las 32 entidades federativas ahora discuten su aval, que necesita 17 votos para conseguir su aprobación final.
Además del evento presencial en Ciudad de México, estuvieron conectadas vía remota 30 de las entidades federativas; Coahuila no pudo unirse al apoyo a la Presidenta, pues celebra elecciones populares.
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