La jefa de Gobierno, Clara Brugada, entregó una de sus obras clave contra las inundaciones: la rehabilitación integral del Vaso Regulador El Salado, en Iztapalapa. Bajo su gestión, la capacidad del vaso creció al doble, de 200 a 400 millones de litros de agua de lluvia. Con ello, la mandataria busca proteger al oriente de la capital, una de las zonas más golpeadas por los aguaceros. La entrega se realizó este fin de semana.
Las labores incluyeron el desazolve de 80 mil metros cúbicos y la elevación de los bordos del vaso en metro y medio. El volumen recuperado equivale a unas 40 mil pipas de agua. Brugada lo describió como “un auténtico pulmón hidráulico para el oriente de la ciudad”, durante un recorrido por la zona.
La intervención forma parte de un plan integral de 427 millones de pesos que impulsa su gobierno para esa región. Junto a El Salado se modernizan plantas de bombeo, se construye el colector República Federal y se levantan ocho tanques tormenta sobre la Calzada Ignacio Zaragoza. Las acciones buscan resguardar a colonias muy afectadas, como Santa Marta y Ermita Zaragoza, donde viven más de un millón de personas. El año pasado, la zona fue de las más anegadas.
Brugada explicó que el oriente padece una mezcla de suelos que se hunden, grietas y lluvias más fuertes por el cambio climático. Afirmó que la obra da tranquilidad a las familias y significa justicia para un territorio postergado, el mismo que gobernó como alcaldesa. La mandataria adelantó que, en una segunda etapa, el vaso tendrá una trotapista y espacios deportivos para la comunidad.

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