Miles de estudiantes universitarios, secundarios y docentes marcharon este 3 de junio por la avenida Alameda en Santiago en un paro nacional convocado por la CONFECH, las ACES y el Colegio de Profesores contra los recortes fiscales del gobierno del ultraderechista José Antonio Kast, quien asumió en marzo tras ganar las elecciones presidenciales. La movilización derivó en enfrentamientos con la policía antimotines, que desplegó gases lacrimógenos y camiones hidrantes e impidió que la columna llegara al Palacio de La Moneda. Al menos 35 personas fueron detenidas y una estudiante resultó herida en la cabeza.
El detonante más reciente es la Ley de Escuelas Protegidas, aprobada días antes, que crea un registro de personas catalogadas como “vándalos” si atacan a policías, funcionarios de salud o dañan monumentos. Quienes aparezcan en ese registro perderían el acceso a la gratuidad universitaria y a jubilaciones estatales. Las organizaciones estudiantiles la consideran una herramienta de represión dirigida a criminalizar la protesta social. Sus pancartas lo decían sin rodeos: “No más recortes, no es ajuste, es robo” y “con los recortes, la salud no pasa de agosto”.
Kast ordenó desde el inicio de su mandato un recorte del 3 por ciento en los gastos de todos los ministerios para estabilizar las finanzas públicas. El plan fiscal de su gobierno contempla un ajuste total de 6 mil millones de dólares en 18 meses. Los sectores de salud pública y educación son los más afectados, según los gremios, que advierten un deterioro irreversible de los servicios si los recortes continúan. También se movilizaron trabajadores de salud del Confusam y sindicatos laborales en solidaridad.
El Delegado Presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, justificó el uso de la fuerza argumentando que los organizadores no asistieron a una reunión para autorizar el trazado de la marcha. Las organizaciones rechazaron esa versión y llamaron a continuar las movilizaciones si el gobierno no da marcha atrás en los recortes. Valparaíso y otras ciudades registraron concentraciones simultáneas en solidaridad. Chile abre así un frente de tensión social interno que sacude al gobierno de ultraderecha a menos de tres meses de su instalación.

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