La Organización Meteorológica Mundial, organismo dentro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el tiempo para tomar decisiones informadas y prepararse ante el siguiente fenómeno “El Niño” es ahora, pues el aumento de la temperatura de las aguas del Pacífico impactará en la temperatura global y los patrones de lluvia en todo el mundo, durante los próximos meses. “La ciencia es clara: con un 90% de certeza, El Niño llegará a nuestra puerta en los próximos meses. El mundo debe tratarlo como la advertencia climática urgente que es”, dijo el Secretario General de la ONU, António Guterres.
Según las predicciones de los modelos empleados por la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés), la probabilidad de un evento climático “El Niño” de intensidad moderada a fuerte entre junio y agosto de 2026, es del 80%. Sin embargo, hay un 90% de probabilidad de que este evento climático se extienda hasta, por lo menos, noviembre de este año. El Niño tiene el potencial de exacerbar sequías, lluvias fuertes y ondas de calor tanto en tierra como en el océano.
La Secretaria General de la WMO, Celeste Saulo, hizo un llamado a prepararse para un potencialmente fuerte fenómeno El Niño, y recordó los efectos que el último evento climático de esta naturaleza tuvo en las temperaturas globales récord registradas entre 2023 y 2024. “Las predicciones avanzadas por temporada y advertencias anticipadas son vitales para salvar vidas y amortiguar el impacto en nuestras economías y en nuestras comunidades”, aseguró Saulo, quien reiteró que la WMO monitoreará cuidadosamente las condiciones climáticas en los próximos meses.
¿Qué es El Niño?
De acuerdo con información de la Organización Meteorológica Mundial, El Niño es un patrón climático que ocurre naturalmente en la Tierra, con un periodo de entre dos y siete años de separación entre eventos. Lo que ocurre es el calentamiento de la superficie del agua del Océano Pacífico, lo cual tiene efectos en las temperaturas del planeta. La intensidad de la Oscilación Meridional El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés) no está asociada al cambio climático, pero sus efectos pueden acentuar sus consecuencias.
Los monitoreos de la WMO indican que las temperaturas en las aguas del Pacífico son consistentes con la formación de un evento El Niño de intensidad moderada a fuerte. “Estas anomalías superficiales en aumento son alimentadas por condiciones inusualmente calientes bajo la superficie a lo largo del Pacífico tropical, con temperaturas que exceden los 6°C por encima del promedio”, dice el comunicado de la WMO.
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