El Comité en Defensa del Bosque Nixticuil, San Esteban y El Diente acusó a la familia Leaño, propietaria de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y de un amplio portafolio inmobiliario en el poniente de Zapopan, de haber provocado el incendio registrado la tarde del 3 de mayo en ese paraje forestal. Según el comité, el objetivo sería facilitar el cambio de uso de suelo en zonas boscosas para avanzar en proyectos de fraccionamiento. Ni la familia ni la UAG emitieron una respuesta oficial a las acusaciones.
El comité señaló que desde 2005 la familia Leaño ha provocado docenas de quemas en el bosque y se ha negado a incorporar 50 hectáreas de su propiedad al área natural protegida del Nixticuil. Uno de los años más críticos fue 2016, con 26 conflagraciones en tres meses que afectaron aproximadamente 300 hectáreas. El comité precisa que los Leaño no son los únicos señalados: otros grupos inmobiliarios con interés en urbanizar terrenos forestales también han sido vinculados a siniestros en la misma zona.
El incendio del 3 de mayo presentó en algún momento comportamiento extremo, pero fue controlado por brigadas comunitarias en coordinación con personal de Zapopan y la Semadet. El Bosque Nixticuil es uno de los pulmones urbanos más importantes del área metropolitana de Guadalajara: filtra el agua de lluvia hacia los mantos freáticos y alberga especies de flora y fauna endémicas del occidente de México. Su deterioro afecta directamente la disponibilidad de agua para varios municipios del estado.

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