El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López, anunció que a partir del 15 de abril el kilo subiría entre 2 y 4 pesos. Argumentó que el gas, la electricidad y los fletes hacen insostenibles los precios actuales.
El gobierno respondió ese mismo día. La presidenta Claudia Sheinbaum fue directa: “Los granos de maíz están en el nivel más bajo, yo creo que de la historia. No hay ninguna razón para que aumente el precio de la tortilla.” La Secretaría de Agricultura y la Profeco emitieron un comunicado conjunto: no existe aumento en el costo del maíz ni de la harina que justifique un alza.
El sector tortillero se dividió. La Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla desmintió el anuncio y calificó las declaraciones de López de alarmistas e irresponsables. Su representante Antonio de la Torre recordó que la mayoría de los tortilleros firmaron el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla con el gobierno de Sheinbaum y están comprometidos a no subir precios. López se retiró de esa mesa de negociación, por lo que no habla en nombre del sector.
Según el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados al 13 de abril, el precio promedio nacional del kilo de tortilla es de 24.18 pesos. La Ciudad de México registra 21.72 pesos y el Estado de México 19.43 pesos. Mexicali es la ciudad con el kilo más caro a 33.29 pesos y Xalapa, Veracruz, la más barata con 15.75 pesos. La Profeco monitorea más de 600 tortillerías y mantiene abiertos los canales de denuncia para los consumidores.

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