El Congreso de la Ciudad de México aprobó el 6 de mayo por unanimidad, con 62 votos a favor y cero en contra, la reforma constitucional que eleva a rango máximo el derecho humano a cuidar, ser cuidado y al autocuidado. La reforma modifica los artículos 3 y 9 de la Constitución local, fue impulsada por la jefa de Gobierno Clara Brugada y convierte a la Ciudad de México en la primera entidad de América Latina en reconocer este derecho en su Constitución con ese alcance tripartito.
La norma aprobada establece que las tareas de cuidado deben distribuirse de manera equitativa entre los géneros y de forma corresponsable entre personas, gobierno, sector privado y social. El propósito declarado es erradicar la división sexual del trabajo, que históricamente ha concentrado en las mujeres el trabajo de cuidar sin reconocimiento económico ni institucional, generando lo que el dictamen denomina pobreza de tiempo: la brecha entre horas disponibles para educarse, trabajar y participar en la vida pública. Brugada lo formuló con precisión el día siguiente: “Hoy, en esta Ciudad de Mexico, por Constitucion, no debe haber division sexual del trabajo.”
El Sistema Público de Cuidados que mandatan los nuevos artículos constitucionales tendrá tres ejes: reconocer, redistribuir y reducir el trabajo de cuidado. El dictamen fue enriquecido con foros y entrevistas con más de una docena de organizaciones civiles especializadas, lo que le dio un respaldo técnico amplio. Votaron a favor las bancadas de Morena, PT, PVEM y Movimiento Ciudadano. El coordinador de MC, Royfid Torres, razonó su voto señalando que la reforma no bastará sin presupuesto progresivo, infraestructura y políticas públicas concretas. La morenista Valentina Batres recordó que organizaciones de personas con discapacidad llegaron hasta el amparo para lograr este reconocimiento.
La reforma sienta el piso constitucional para la Ley del Sistema Público de Cuidados de la CDMX, que el Congreso local deberá elaborar y aprobar. El gobierno capitalino ya opera de forma incipiente ese sistema en las Utopías: los complejos inaugurados por Brugada incluyen centros de cuidado y desarrollo infantil desde los 45 días de vida, casas de día para adultos mayores, espacios de atención ginecológica y dental, laboratorios clínicos y lavanderías populares, todo de acceso gratuito. El modelo busca que los cuidados dejen de ser una responsabilidad exclusiva de las familias, y en particular de las mujeres, para convertirse en una infraestructura pública comparable a la educación o la salud.

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