Bajo el lema de exigir una ley que reconozca el derecho a decidir sobre el final de la propia vida, un contingente conformado por enfermos, sus familias y colectivos de la sociedad civil recorrió este viernes las calles del Centro Histórico en lo que se anunció como la primera Marcha por la Muerte Digna realizada en México.
La ruta consideró tres paradas: primero el Congreso local, donde se dejó un documento con propuestas legislativas preparadas desde octubre de 2025; después el Zócalo, punto en el que la petición llegó también a manos de personal de la Suprema Corte y de la Presidencia; y finalmente el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde se hizo entrega formal de las demandas al gobierno capitalino.
Entre las consignas que portaban los manifestantes destacaban frases como “No es rendirse, es morir con dignidad” y “Buena vida, buena muerte”. La movilización, impulsada por la Coalición Muerte Digna ¡Ya! y encabezada por la activista y paciente Samara Martínez, busca impulsar la llamada Ley Trasciende, propuesta que plantea despenalizar y regular la asistencia médica para morir.
Encuestas encargadas por la coalición sugieren que siete de cada diez mexicanos respaldarían una ley en este sentido, mientras que la recolección de firmas en línea para exigirla ya supera las 180 mil rúbricas.

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