Los ataques contra “narcolanchas” promovidos por Donald Trump no disminuyen el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Así lo establecen documentos de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) según una publicación de The Washington Post. Mientras el presidente de los Estados Unidos asegura que la Operación Lanza del Sur ha detenido el narcotráfico vía marítima, la DEA comprueba que el flujo continúa y, tanto la demanda como la oferta, no han disminuido.
Este lunes 27 de julio, el medio estadounidense The Washington Post echó mano de una evaluación interna de la DEA, sin publicar, para desdecir a Donald Trump sobre la efectividad de la Operación Lanza del Sur, una campaña militar en el Caribe y en el Pacífico que bombardea embarcaciones sospechosas sin una investigación. Al menos 221 personas han sido asesinadas en los bombardeos, pero el flujo de cocaína hacia EUA no ha disminuido.
De acuerdo con el documento citado por el Post, el efecto real de la Operación es que los grupos delictivos diversifiquen sus rutas de navegación y el tipo de embarcaciones para evadir los puntos en que el ejército estadounidense patrulla. De lanchas rápidas en aguas internacionales, donde es más sencillo sufrir ataques, a embarcaciones más grandes y pesadas en rutas cercanas a tierra, donde el riesgo disminuye, los grupos delictivos habrían hallado la clave para continuar su comercio ilegal. A través de la inclusión de vuelos desde pistas clandestinas en Colombia y Venezuela, en ruta hacia Guyana y Surinam, el narcotráfico habría encontrado la manera de evitar las armas estadounidenses.
El Pentágono aportó información que sustenta la versión de la DEA: el alto grado de pureza de la cocaína decomisada desde el comienzo de la Operación Lanza del Sur es indicador de un flujo estable. Sumado a la caída del 50% del precio de la cocaína en Florida, señalado por la DEA, los datos oficiales describen un panorama que contradice las afirmaciones de Donald Trump, que declaró en su red social, Truth Social, que el 98.2% del narcotráfico marítimo había sido erradicado.
Mientras un sector político y estratégico estadounidense, como Sean Parnell, el vocero del Pentágono, defiende la estrategia militar (criticada por el derecho internacional como ejecuciones extrajudiciales), personajes como el general Francis Donovan, comandante del Comando del Sur, reconoce que los bombardeos “probablemente no sean la herramienta más eficaz” de combate al narcotráfico.
Con información de The Washington Post, La Jornada y La Silla Rota.

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