El gobierno de Donald Trump anunció este 23 de julio la aplicación de nuevos aranceles de entre 10 y 12.5 por ciento a las importaciones procedentes de 60 socios comerciales. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, explicó que la medida se ampara en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, con lo que los gravámenes tendrán carácter permanente, y reemplazan el arancel temporal del 10 por ciento que expiraba ese mismo día.
La justificación oficial es que esos países no cuentan con mecanismos suficientes para bloquear la entrada de bienes fabricados con trabajo forzoso. La lista incluye a México, a los 27 países de la Unión Europea como bloque y a socios regionales como Guatemala, Honduras y El Salvador. Todos recibirán un arancel adicional de 10 por ciento. Costa Rica, Panamá y la República Dominicana enfrentarán la tasa más alta del paquete: 12.5 por ciento. China queda excluida de esta lista porque ya enfrenta aranceles específicos y superiores negociados en etapas previas.
Al usar esa ley, la administración republicana busca un fundamento permanente en lugar de la figura de emergencia que el Supremo anuló a principios de 2026. Los nuevos gravámenes entran en vigor el 24 de julio. El petróleo, el gas y los fertilizantes quedan exentos.
La UE anunció que evaluará acciones de respuesta. El gobierno mexicano fue informado con anticipación por Greer durante una reunión en Palacio Nacional, el mismo día en que concluyó la tercera ronda de negociaciones del T-MEC. La siguiente ronda está prevista para agosto, y las nuevas tarifas serán contexto obligado.

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