La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) desmontó el plantón que sostenía en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La decisión se tomó en su Asamblea Nacional Representativa, luego de varias mesas de diálogo con los gobiernos federal y estatales. El campamento se había instalado a finales de mayo, en vísperas del Mundial y al levantar las casas de campaña quedó libre el Zócalo capitalino.
La dirigencia magisterial aclaró que no abandona su movimiento y describió la medida como un “repliegue táctico” para reagruparse en cada entidad. Las y los maestros sostuvieron que mantienen sus demandas, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y mejoras salariales. La coordinadora reconoció que no logró todos los acuerdos que buscaba y advirtió que podría volver a las calles si no hay respuesta.
El levantamiento del plantón abrió paso al regreso de cientos de miles de estudiantes a las aulas. También trajo alivio a los comerciantes y restauranteros del primer cuadro, que reportaron pérdidas durante las protestas. Los museos y teatros del Centro, cerrados durante semanas, volvieron a recibir público y la zona recuperó su movilidad.
La Secretaría de Educación Pública negó que el retiro estuviera ligado a un supuesto acuerdo económico para contratar docentes. El gobierno federal ha insistido en que la vía es el diálogo y que la negociación laboral corresponde a las representaciones sindicales. La dependencia subrayó que las mesas de trabajo seguirán abiertas, mientras la CNTE anunció que vigilará el cumplimiento de los compromisos.

![]()




















