El Banco Mundial ubica a México como el segundo mayor exportador de insumos para construir sistemas de inteligencia artificial, solo detrás de China. El país integra, junto con Malasia, Vietnam y Tailandia, un grupo de economías en desarrollo que en conjunto aportan cerca de la mitad de todas las exportaciones mundiales del sector, según el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2026.
Los productos principales son unidades de procesamiento avanzado, que concentran el 53.8 por ciento de las exportaciones, seguidas de equipos para transmisión de datos, telecomunicaciones y almacenamiento. Las exportaciones mexicanas ligadas a este sector crecieron 36.6 por ciento en los últimos doce meses.
Sin embargo, México es proveedor mucho más que usuario. Solo el 8 por ciento de las empresas con capacidad exportadora integra esta tecnología en sus procesos. Una encuesta del Banco Mundial revela que el 34.6 por ciento de los mexicanos consultados se siente más preocupado que entusiasmado, frente a un 12.6 por ciento que expresa interés.
El informe también analiza el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. En los países en desarrollo, las afectaciones laborales podrían ser hasta tres veces superiores a las de las economías de ingreso alto, aunque el potencial de ganancia en productividad es comparable. El organismo estima que esta tecnología podría permitir a los países con rezago alcanzar en una sola década avances que de otro modo les tomarían un siglo, siempre que los gobiernos actúen con rapidez para cerrar las brechas de acceso y formación.
En materia de empleo, el organismo advierte que las afectaciones en países en desarrollo podrían ser hasta tres veces más altas que en economías ricas. A la vez, estima que la tecnología podría permitir que los países con rezago avancen en una sola década lo que de otro modo les tomaría un siglo.

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