El Gobierno federal rechazó la versión de que su administración entrega a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el control de las plazas magisteriales. En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que no se volverá al viejo esquema de asignación de plazas entre el sindicato y las autoridades. La mandataria atribuyó esa narrativa a una campaña de desinformación impulsada por la oposición y recordó que su gobierno respeta la libertad de los maestros para elegir a su representación sindical.
Como parte de su espacio semanal de verificación, el Gobierno presentó un análisis de lo que llamó una red de amplificación, encargada de difundir de forma coordinada esa versión en redes y medios. El material formó parte de la sección de los miércoles que encabeza la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, para responder a lo que el oficialismo considera noticias falsas.
Sobre el conflicto magisterial, Sheinbaum sostuvo que las mesas con la CNTE continúan activas mediante las secretarías de Gobernación y de Educación Pública. Cuestionó el intento de protestar en el Estadio Ciudad de México y señaló que las clases no se han suspendido en la capital. Apuntó que el ala más radical del movimiento carece de representación formal y recordó que el interlocutor para la negociación laboral es el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
La presidenta confirmó que el examen del Usicamm desaparecerá este año, una de las principales demandas del magisterio. Sostuvo, sin embargo, que la asignación de plazas seguirá a cargo del Estado y planteó una consulta directa con las maestras y los maestros. El Gobierno ha sostenido que detrás de varias protestas recientes hay intentos de empañar la imagen del país.

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