Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, hizo un llamado al cese al fuego en la región este de la República Democrática del Congo (RDC) que está afectada por la epidemia de ébola, en especial en la provincia de Ituri. Adhanom Ghebreyesus resaltó que, ante la falta de un tratamiento o vacuna aprobados para el tratamiento de la variante Bundibugyo, la única manera de detener la propagación es con acceso humanitario.
El director general de la OMS hizo un llamado a considerar el grave efecto que el conflicto armado en la RDC tiene en la extensión de la epidemia de ébola, variante Bundibugyo. El desplazamiento provocado por los ataques armados, en particular en la provincia de Ituri, aumenta el riesgo de contagios al concentrar casos en campamentos hacinados. “Los trabajadores en el frente están arriesgando todo, mientras los ataques a las instalaciones médicas hacen el rastreo de casos y sus contactos casi imposible”, dijo Abhanom Ghebreyesus en una publicación de la red social X.
Debido a estas condiciones sociales y políticas, que aumentan el riesgo de contagio y dificultan la identificación y contención de los casos, el director general de la OMS “suplicó” priorizar la supervivencia humana por encima de cualquier otro interés. “Instamos a todas las partes en conflicto a acordar un cese al fuego inmediato para contener el brote. Para permitirnos acceso constante y seguro a los equipos médicos”, dijo Tedros Abhanom Ghebreyesus.
Hasta el 26 de mayo, de acuerdo con el CDC de Estados Unidos, en conjunto, la República Democrática del Congo y Uganda suman 128 casos confirmados, mil 77 casos sospechosos, 18 muertes por el virus y 246 muertes con sospecha de estar relacionadas al virus. El CDC especifica que los casos han sido registrados en una tercera provincia en la RDC, lo que es una señal de la propagación del virus.
El Gobierno de Canadá anunció ayer la suspensión de entrega de documentos de viaje a las personas residentes en la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán, que incluyen la anulación de visas temporales y residencias permanentes ya aprobadas. Esta medida durará 90 días. Además, desde el 30 de mayo hasta el 29 de agosto, las personas canadienses o extranjeras que ingresen al país deberán estar en cuarentena de 21 días, si estuvieron en territorio de la RDC, Uganda o Sudán en un periodo de 21 días previos al ingreso al país norteamericano.
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