El Banco de México publicó que las remesas recibidas desde el exterior sumaron 30 mil 759 millones de dólares en el primer semestre del año, cifra 3.1 por ciento superior a los 29 mil 842 millones del mismo periodo del año anterior. El resultado representa el segundo mejor registro histórico para un primer semestre, solo por debajo de los más de 32 mil millones acumulados en la primera mitad de 2024, cuando las remesas alcanzaron su máximo absoluto.
El incremento no provino de un mayor número de envíos, sino de transferencias de mayor valor: la remesa promedio se ubicó en 422 dólares en junio, un aumento de 3.8 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. En el semestre completo, el envío promedio subió 5 por ciento. Esto indica que los connacionales radicados principalmente en Estados Unidos sostuvieron o incrementaron el monto que destinan a sus familias en México, incluso en el contexto de las políticas de deportación del gobierno de Donald Trump.
México se consolida como el segundo mayor receptor de remesas del mundo, solo detrás de la India, y las remesas equivalen a cerca del 4 por ciento de su economía. En 2025, el flujo anual cayó 4.6 por ciento respecto al récord de 64 mil 745 millones de dólares de 2024, rompiendo una racha de 11 años consecutivos de crecimiento. El primer semestre de 2026 muestra una recuperación, aunque con señales de moderación: en términos mensuales y ajustados por estacionalidad, las entradas de junio cayeron 2.4 por ciento frente a mayo.
El flujo de los últimos doce meses alcanzó 63 mil 389 millones de dólares. El 53.3 por ciento llegó como depósito bancario y el 46.7 por ciento en efectivo; por primera vez el canal bancario supera al efectivo como vía principal de recepción.

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