Reabren en Cornell el caso de violación grupal tras dos años sin investigar
Una exestudiante relató el impacto que le dejó la agresión que denunció hace dos años, tras revelarse que la fiscalía nunca la investigó de forma independiente.

Una exestudiante de Cornell, identificada legalmente como Jane Doe, describió el impacto que le dejó la agresión sexual que denunció haber sufrido la madrugada del 19 de octubre de 2024, cuando tenía 20 años, en la casa de la fraternidad Chi Phi: “Afecta a todos los aspectos de mi vida. Me perseguirá y formará parte de mí durante el resto de mi existencia”, declaró. Según su relato, la agresión, cometida por siete integrantes de la fraternidad, se prolongó hasta las 5:45 de la mañana; la joven abandonó la universidad sin concluir sus estudios.
Durante casi dos años, ninguno de los siete señalados enfrentó cargos penales. El fiscal de Nueva York, Matthew Van Houten, reconoció públicamente que su oficina nunca realizó una investigación independiente y se limitó a las diligencias hechas por la policía de la propia universidad, omisión que permitió que el caso permaneciera sin avances durante ese periodo.
El fiscal anunció que ahora llevará el caso ante un gran jurado, luego de que la joven presentara, el 14 de septiembre de 2026, una demanda civil de 101 páginas ante la Corte Suprema de Nueva York contra la universidad, la fraternidad Chi Phi y los siete señalados: Matthew Ingalls, Johnathan Newell, Winston Lee, Gillio Lopes, Diego Sarabia, Scott Norris y Scott Kretzschmar. Su abogado, Thomas Giuffra, criticó que existiera un chat grupal de Snapchat en el que los acusados presuntamente comentaron lo ocurrido esa noche y que nunca fue investigado: “Esa evidencia estaba disponible. Podrían haberla utilizado. Lo que debieron hacer fue investigar quiénes participaban en ese chat grupal, entrevistar a testigos y recabar pruebas”, señaló.
Cornell determinó, por su parte, la expulsión de dos de los señalados, suspensiones para otros y el cierre de la sede de la fraternidad Chi Phi en el campus, mientras la defensa de los siete jóvenes sostiene su inocencia. Con el caso ahora frente a un gran jurado, Jane Doe busca que la investigación que no se hizo hace dos años finalmente se complete, tanto en la vía penal como en la demanda civil que presentó contra la universidad, la fraternidad y los siete señalados.
Afecta a todos los aspectos de mi vida. Me perseguirá y formará parte de mí durante el resto de mi existencia

Imagen: Walter Bibikow (Getty Images)
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